miércoles, 11 de septiembre de 2013

Teoria de la racionalidad de Tim Harford

La importancia de brindar al estudiante material que pueda interpretar fácilmente es fundamental para el proceso de formación profesional, el buen uso de este, el entendimiento y la interpretación que le da el estudiante es fundamental para un buen desarrollo dentro del ámbito del diseño.
El material que nos brinda el docente Camilo Cornejo, en el cual, el autor Tim Harford nos presenta su libro La lógica oculta de la vida, en el cual nos describe, desde su punto de vista como economista, los fenómenos sociales complejos que nos rodean.
En el primer capítulo Harford nos presenta lo que él denomina “la epidemia de mamadas” entre adolecentes. Nos describe la situación, y aplica su análisis económico, desde la teoría de la racionalidad, a este aspecto de los adolecentes. La conclusión que nos brinda Harford, es que no es que estemos ante una generación de adolecentes promiscuos, si no que son racionales frente al riesgo que presenta el tener relaciones sexuales
La idea que nos plantea Harford es que la mayoría de los comportamientos que observamos en los demás, aunque parezcan esencialmente irracionales, en el fondo son totalmente racionales. En el capítulo 2, Harford, parte del concepto de elección racional para ayudarnos a comprender diferentes comportamientos como serian:
·         Los y las adolecentes prefieren practicar el sexo oral cada vez más, debido al gran riesgo que presenta el mantener relaciones sexuales, a causa de contraer enfermedades de transmisión sexual, como el sida
·         Debido al riesgo que presenta el contraer SIDA, los hombres reconsideran sus inclinaciones sexuales, antes que contraer este virus

·         La severidad en las condenas, que presentan algunos estados, hacen que los adolecentes se la piensen dos veces antes de cometer cualquier tipo de delito.

·         El precio que tienen que pagar de más los clientes de las prostitutas de México si quieren sostener relaciones sin condón.

Encuentro estos temas muy particulares, son ejemplos muy concretos, de los cuales parte el autor para enseñarnos como cada individuo está sujeto a tomar decisiones que les afectan, hace un análisis desde la teoría económica de la racionalidad donde la persona hace un análisis costo-beneficio para tomar las decisiones que creen más adecuadas para sí mismas.



De esta forma vemos como la economía se aplica a cada situación que nos presenta la vida, vemos como se mezcla en nuestro diario vivir, como interviene con nuestros sentimientos y emociones. Pero que sea un mundo “racional” no quiere decir que sea perfecto, aun me rodean preguntas sobre esa racionalidad que menciona el autor. Por que las personas siguen fumando a pesar de ser tan perjudicial?, porque las personas siguen muriendo en barrios, matándose unos a otros?, porque se respira en el aire esa individualidad y envidia?

Pero el enfoque que se defiende, si bien tiene bases más o menos ortodoxas, se aplica a cuestiones heterodoxas. Así, nos va mostrando otros personajes del mundo de la economía que han aplicado sus métodos teóricos a cuestiones que, desde mi punto de vista, no están vinculadas o no tienen mucho que ver con la economía.
Nos enseña otros personajes muy particulares, que son las ratas que deben elegir entre beber agua tónica o rootbeer, presionando las palancas que ponen a su disposición los experimentadores. Las ratas pueden presionar las palancas sólo una cantidad determinada de veces. Y también deben permanecer hidratadas, a riesgo de padecer sed. El precio de las bebidas varía. No les gusta el agua tónica, que es más abundante. Les encanta la root beer, pero es más cara. Se puede modificar el precio de cada bebida regulando la cantidad de líquido que sale cada vez que se presiona la palanca. Los experimentos de Kagel y Battalio muestran que las ratas reaccionan racionalmente a los cambios de precio. Toman más de la amarga tónica cuando el precio de la root beer se hace prohibido.

"Un viaje a la cara más sórdidas de Morelia debería dejar patente que un mundo racional no es necesariamente un mundo maravilloso (...)  La persona racional puede tomar muchas decisiones que pueden afectar a otros, como antes mencionaba sobre el sexo de riesgo. Y cuando estos sujetos se enfrentan a un gran número de opciones, como les ocurre a las prostitutas de México, no tienen otra opción que tomar la salida más fácil aunque a veces no la mejor.

Si bien está claro que los temas abordados por Harford no son lomas abituales, son temas con los que nos muestra que cada persona toma decisiones en base a su teoría de la racionalidad, que sostiene que al hacer un análisis de costo-beneficio, el individuo toma decisiones  que, cree, son más convenientes para él. Y como consecuencia se pueden crear círculos viciosos que se autoalimentan. La teoría del juego, que usa para explicar desde otro punto de vista la teoría de la racionalidad, no dice que para poder lograr la victoria debemos tener en cuenta las acciones de nuestros contrincantes, un ejemplo que seme viene a la cabeza, es el hecho de competir siempre para alcanzar un puesto de trabajo o ganar algún tipo de competencia, debemos estudiar a nuestros contrincantes, saber su forma de pensar y actuar, y en base a esto nos preparamos mas o menos.
Me llamo mucho la atención del como los jóvenes empiezan a ser  precavidos con sus relaciones sexuales, como empiezan a generar conciencia con respecto a las enfermedades de transmisión sexual, empieza a actuar, racionalmente, frente a lo que es conveniente para sí mismos, y empiezan a practicar otro tipo de acto sexual, dejando a un lado ese estigma que se tiene sobre los jóvenes y su actuar promiscuo e individual.


La gente racional responde a estímulos: cuando resulta más costoso hacer algo, la gente tenderá a hacerlo menos; cuando resulta más fácil, económico o beneficioso, se inclinará a hacerlo con mayor frecuencia. Más tarde o más temprano, muchas de las cuestiones que hoy nos parecen misteriosas se rendirán a los embates del método científico. En este caso, la disciplina científica es la economía.